Carla Cordua recuerda en un reciente artículo
las peleas entre poetas, entre las que
vale la pena recordar una de Ezra Pound.
Enfurecido desafió a duelo a un poeta menor,
Lascelles Abercrombie, porque, como explicó Pound:
"La estupidez llevada más allá de cierto punto
se convierte en una amenaza pública".
El derecho a elegir las armas
correspondía a Abercrombie,
que propuso "apedrearse mutuamente
con los ejemplares no vendidos de sus libros..."
Rafael Rosende
Monday, April 28, 2008
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